domingo, 17 de enero de 2010

Carta abierta - Audio

Primera parte:
Música: Mati Paalanen. Wintersong, del disco Warehouse Of Distant Dreams.




Segunda Parte:
Música: Mati Paalanen. Fjord, del disco Warehouse Of Distant Dreams



Tercera Parte:
Música: Mati Paalanen. Dreamtide, del disco Warehouse Of Distant Dreams



Quinta Parte:

NOTA: El audio está grabado con un micrófono de plástico de pc, sin retorno, en una habitación sin preparar para hacer una toma de voz. El sonido es malo y me disculpo por ello. Espero que en el futuro esto pueda ser resuelto. Gracias por su comprensión.

sábado, 16 de enero de 2010

ESPAÑOL

1. Historia

Imagino que no serán ajenos a lo que ocurre en sus propiedades. Sabrán que sus acciones en La Tierra S.A. han experimentado una ligera baja en el mercado galáctico. Por si sus sesudos empleados no han sido claros a la hora de explicárselos, esto se debe a un fenómeno llamado terremoto en el área de explotación humana conocida como Haití.

Sus antepasados, señores inversores, han utilizado en demasía estas tierras. Han abusado de los recursos y de la población.

Por si tienen algo de amnesia (selectiva) en este momento les recordaré un par de episodios históricos que, cuando menos, debieran interesarles, ya que forman parte de la esencia de su estirpe.

En 1825 Carlos X, último rey absoluto de la Galia, impuso a su antigua colonia -Haití- una deuda. ¿Por qué? Cabreos del hombre blanco (lo digo con vergüenza por el color de mi piel, luego iré a fustigarme con un látigo durante unas cuantas horas). La deuda debía ser una indemnización para con los colonos. De no aceptar, Francia iniciaría un bloqueo naval seguido de una invasión.

Como es lógico, Haití capituló. La recién dada a luz república, el primer caso en el mundo donde los esclavos se revelaron contra sus amos, tuvo que aceptar no sólo la pérdida de la dignidad medio conquistada, sino también la pérdida de los pocos recursos económicos de los que disponían.

La suma era de 150 millones de francos-oro. En términos actuales, sería el equivalente a imponer una deuda de 23.000 millones de dólares a Bosnia-Herzegovina; a un país que está en un apenas inaugurado período de post-guerra. A un país que NO RECIBIÓ BENEFICIO ALGUNO POR PARTE DE SUS ACREEDORES. Al contrario. Muy al contrario. Se los invadió durante la conquista del continente. Francia mató a los hombres, violó a las mujeres, llevó las desconocidas enfermedades del hombre blanco y los vio como bestias. Y como tal los trató.

Tiempo después, en 1915, la opresión vino por parte de USA. Los Marines ocuparon el país bajo la excusa de siempre: inestabilidad política. Como verán, señores propietarios, ni siquiera son originales a la hora de justificarse. Pero eso lo analizaremos en otro momento.

Entre otras cosas, la ocupación sirvió para formar una milicia auxiliar haitiana, de corte fascista. En 1934 el país fue desocupado. No obstante, la milicia, bautizada Ejército Regular, permaneció. También permaneció, claro, el control de USA sobre las aduanas hasta 1945. Así se estableció una tasa impositiva sobre el café exportable que repercutía ¡en los campesinos!

La otrora milicia sirvió durante décadas para mantener al mando dictaduras. En 1957 François Duvalier fue electo presidente. Gobernó con puño de hierro y con... ayuda financiera de USA. En 1964 se proclamó presidente vitalicio. En 1971 su hijo, Jean-Claude Duvalier, lo sucedió en el... trono. ¿O tengo que llamarle de otro modo? Si eso no era una monarquía, que me devuelvan al secundario y me expliquen una vez más las características de los sistemas de sometimiento, también llamados formas de gobierno, porque no debo haber entendido.

¿Por qué en esa ocasión USA, paladín nuestro que está en el norte, no hizo nada? Entre los abusos de los Duvalier está el desvío de unos 900 millones de dólares a cuentas numeradas suizas. Este dinero jamás fue devuelto a los haitianos. ¿Y por qué nadie dijo nada?

En 2008 Haití tenía 1885 millones de euros en deuda externa bruta. De este monto 430 millones corresponden sólo a los intereses.

Señores propietarios, ¿no les huele mal?

Los niños nacen con una deuda. Y yo les pregunto: ¿Cómo se puede contraer una deuda económica en el útero? No se admiten respuestas del tipo “esconden armas de destrucción masiva” o “no hay estabilidad política” y mucho menos “¡es en nombre de la libertad!”.

2. Abuso

Analizados algunos factores históricos que condicionan a Haití, pasemos al siguiente asunto. El FMI. El FMI, su agencia de recursos globales, ha tenido la loable actitud de solidarizarse con el pueblo Haitiano tras la tragedia natural.Dominique Strauss Kahn, presidente de dicha entidad, anunció su intención de desbloquear 100 millones de dólares para ayudar a los damnificados. Así lo informó el 15 de enero (escribo esto a las 4 AM del 16 de enero, hora Argentina) el periodista español Andrés Pérez, corresponsal en el Caribe. Claro que el señor Kahn olvidó comentar un pequeño detalle que el señor Pérez, por fortuna, sí notó: el dinero NO ES UNA AYUDA. No es una donación. Es una “facilidad ampliada de crédito”. Lo cual significa, señores Dueños del La Tierra SA, que cada centavo debe ser devuelto, con interés, a la Funesta Mancomunión Irónica, mejor conocida como Fondo Monetario Internacional.

¿Es ayuda utilizar un desastre natural para obligar a un país en ruinas a hundirse más en una deuda artificial?

A mí me suena a abuso. No veo en esta actitud más que una encarnación metafísica de el potro, el torno, el despellejamiento de la inquisición sumados a los más recientes “submarino”, picana y “tortura a la argentina” (léase violar a la mujer, embarazarla, permitir los nueve meses de gestación, asistir el parto, entregar a las derechas y humanas fuerzas militares el niño y volarle la cabeza de un tiro a la víctima. O en su defecto arrojarla a algún río desde un avión).

Esto es obsceno. Haití no puede más que aceptar. De otro modo, no podrá atender a sus heridos, reconstruir el país, restituir los servicios. ¡Ni siquiera podrá enterrar en paz a sus muertos!

Pero se aprovechan de todas formas. Sí. Los alimenta el poder. ¿Y quién saldrá a las calles a luchar contra las injusticias, contra el mal revelado en el sistema monetario, si el comunismo mostró su verdadero rostro de predador autoritario y genocida en la persona de Joseph Stalin? ¿y quién tomará las armas para cambiar el mundo, si los más nobles hombres fueron asesinados por los fascistas, si la guerra se perdió allá en 1939, cuando, pese a tanto cartel que rezaba “¡NO PASARÁN!”, Franco entró a Madrid, triunfal, pisoteando la sangre de tanto valiente anarquista que peleó por la libertad?

Sólo nos queda el Rock & Roll, caballeros. Sólo nos queda la insolencia de nuestra juventud, sólo nos queda el puño en alto, la protesta, la barricada emocional que consiste en apagar los televisores y gritar, a viva voz, ¡HIJOS DE PUTA!

3. Voces

Mientras tanto el mundo habla de alguna súper producción de Hollywood, otra división de su empresa, señores accionistas. Aunque hay excepciones, claro. Por ejemplo, José Ignacio Munilla, obispo de San Sebastián, una ciudad española, dijo: “Lamentamos muchísimo lo de Haití pero igual deberíamos, además poner toda nuestra solidaridad y recursos económicos con esos pobres, llorar por nosotros y por nuestra pobre situación espiritual. Quizá es un mal más grande el que nosotros estamos padeciendo que el que esos inocentes están sufriendo". La Puta de Babilonia, como llamaron sus correligionarios albigenses a la institución católica, está herida. Miles de muertos no son nada comparados con millones de apóstatas, al parecer. Y sí... los cadáveres no dejan ni siquiera una mísera moneda cuando los sufridos sacerdotes piden limosna. Los atiende mal el banco del Vaticano. Munilla quiso justificarse luego. Dijo algo así como que somos todos pecadores, y por ende nos vamos a ir al infierno, a causa de la existencia de países ricos. Parece que este hombre acaba de enterarse que los imperios obtienen un alto nivel de vida a causa del saqueo de otras culturas.

Otro religioso que habló al respecto fue el ex candidato a presidente de USA, Pat Robertson, quien afirma que el país está maldito. Sí, sí. En el área de desarrollo teocrático de La Tierra SA trabajan horas extras a diario. En su programa The 700 Club, emitido por la CBN, este sujeto afirmó que todo se debe a un pacto con el diablo. Palabras textuales de Robertson: "Le dijeron, te serviremos si nos libras de los franceses. Y así fue, el demonio les dijo, ok, trato hecho".

Pero el evangelista no se quedó ahí. Para nada. Según él, la guerra, el terremoto y cuatro huracanes son culpa del diablo. Ni más ni menos.

¿No están enojados? Digo. Huracanes y terremoto, vaya y pase, son fenómenos naturales. ¿Pero las guerras?

Les roba el crédito para dárselos al villano de un best-seller. ¡Todos sabemos que ustedes, los dueños del mundo, son propietarios de las fábricas de armas!

Aún así, esto ni siquiera es lo peor que se pudo ver en las últimas horas. En otros lugares la gente también muere. Un ejemplo es un tal Juan Ignacio Balada Llabrés. Un millonario. En su testamento dejó como herencia su fortuna aFelipe y Letizia, los príncipes de Asturias. Claro, pueden decirme que si quiere está en su derecho. Que este hombre falleció antes que el terremoto golpeara Haití. Pueden recordarme que el dinero no es sólo para los príncipes, sino también para los ocho nietos de los reyes y que un 50% del capital se debe usar, según el testamento, para constituir una fundación de interés general.

Y yo les digo que antes del terremoto Haití ya tenía gente sumida en la miseria. Que siempre hubo personas que mueren de hambre. Que hay quienes viven en la basura, sin casa ni cobijo alguno, en todas las metrópolis del mundo. Pero, claro, es el capitalismo. El dueño hace lo que se le canta.

Ustedes, señores accionistas, lo saben bien. Día a día hacen lo que quieren con el mundo, su propiedad.

¿Pero no les parece la peor pornografía lo que les cuento? La peor pornografía, es por supuesto, aquella que pretende excitar pero no calienta ni a una ninfómana. ¿O será que tal despliegue de indiferencia ante las tragedias humanas excita a algunos? ¿ustedes no se masturbarán al despilfarrar recursos mientras miran por TV como miles de vidas se pierden en la nada, verdad?

Es una burla lo que hizo Balada Llabrés, señores propietarios. El capital no puede llegar jamás a manos del pueblo. Mucho menos el pueblo español, que aún tiene esa malvada CNT que organizó las milicias para la batalla contra los fascistas; esa CNT que resiste, que lucha, que no se rinde, que aún es anarquista.

Podrán estar conformes con el funcionamiento de La Tierra SA. A fin de cuentas, la ideología corporativa ha sido asimilada en su totalidad por cada uno de sus empleados. No obstante debo decirles que su imagen se deteriora ante sus clientes. Oh, sí. ¿Ya lo habían olvidado? Sin clientes, no hay dinero.

Claro, claro, ustedes tienen el monopolio del área de los planetas con vida inteligente. Que tonto, olvidé que no puedo irme a otra galaxia.

4. De|Construir

Dijo una mujer haitiana: “Por todas partes hay un agua verdosa y maloliente. Los mosquitos nos devoran. Mi hijo de cuatro años tiene bronquitis, malaria y ahora parece que también tifus. El médico dice que si no lo cuido lo perderé.”

¿Impactante? Bueno, espero que más les impacte saber que el testimonio no es de las últimas horas. Lo tomó el historiador y activista político Mike Davis en su libro Planeta de Ciudades Miseria.

Así estaban las cosas hace tres años. Ahora no hay nada. El estado cayó junto a sus edificios. Desde el martes el presidente, René García Préval, no ha podido cambiarse la ropa. Hasta el día 14 de enero no tuvo teléfono. Pocos políticos sobrevivieron al colapso de las estructuras. Los siete ministerios y el Palacio Presidencial fueron destruidos. No hay ley. O, al menos, no hay lo que ustedes, señores inversores, entienden por ley. Quizás exista alguna otra cosa. Yo miro al caribe y veo dos puertas abiertas. Una de regreso al infierno, simple y tempestuosa. Otra, a Shangri-La, compleja y tempestuosa, pero gratificante.

Es curioso que el país más pobre de América tuviera un presidente que pretendía ser de izquierda, que tenía mala relación con las multinacionales, que prometía ayudar a los pobres, sufra semejante horror de la naturaleza...

¿Naturaleza?

Me llamarían paranoico si dijera que han desarrollado un arma de destrucción masiva capaz de manipular a su antojo las placas tectónicas. Pero sean cuidadosos. Porque soy un paranoico. Y un paranoico no es más que aquel que conoce todos los hechos.

Pero volvamos a lo que se ve cuando miramos hacia el caribe. Volvamos a esa parte donde afirmamos que no hay ley ni estado; no hay ejército ni policía. Hay anarquía. ¿Anarquía?

Señores dueños del mundo, imaginaba que personas como ustedes serían más cultas. Anarquía significa sin líderes, no sin orden. Es horizontalidad, respeto por el ser humano, libertad, cooperación. La verdadera anarquía es lo mejor que podría ocurrir en Haití.

Y acá tenemos un problema. Es verdad que ustedes tienen el monopolio de los planetas con vida inteligente, como señalé antes. Pero también es verdad que nos encontramos en un momento único de la historia. Ahora que Gaia, la tierra, derrocó el estado, la gente puede tomar las riendas de su propio futuro. Se puede abolir de una vez y para siempre la tiranía. No más presiones económicas. Autogestión. En otras palabras, y para que comprendan, les advierto que, dadas las circunstancias, la fábrica conocida por ustedes como Haití puede ser expropiada por los obreros.

Les recuerdo que la clase obrera no teme a las ruinas. Hemos levantado todas y cada una de las ciudades del mundo. Cada calle, cada casa, cada poste telefónico, cada conexión a internet, cada vehículo, cada tenedor es obra nuestra. No suya. Nuestra. Si lo hicimos antes podemos volver a hacerlo. ¿Por qué, entonces, temeríamos a las ruinas?

No los necesitamos. Y puede que toda esta muerte sirva para mostrar eso. Que ustedes sólo se nutren de nosotros. Que ustedes son inservibles. Han sido contumaces, señores. Y lo han sido durante demasiado tiempo. Nos subestimaron desde el alba de la especie. Pero eso puede cambiar. Ahora mismo, puede cambiar. Las ciudades se construyen con ladrillos y cemento, no con papel. Y el dinero no es más que papel. Ustedes tienen los billetes. Pero nosotros necesitamos los recursos. Y acá, en nuestro ruego de rodillas, les decimos que guarden sus monedas. Porque queremos cambio.

5. Propuesta

¿Cómo dicen, señores dueños del mundo? ¿quieren mi ayuda? ¿quieren que yo les diga cómo salvar su capital para que no sea expropiado?

No les diré nada que no sepan. Envíen a Haití todo el material necesario para construir edificios nuevos. Gratis. Nada de préstamos ni intereses. Por una vez en sus vidas sean solidarios. Y anulen esa deuda externa. Olvídenla.

Deben asegurarse que en Haití no sólo todo vuelva a funcionar, sino que el país tenga servicio médico y educativo gratuito en perfectas condiciones. Deben establecer fondos para que cada ciudadano pueda comenzar de nuevo su vida. Debe haber empleo para todos. Con salarios dignos. Donen cada centavo.

Hay que acabar con los basurales tomados como viviendas... ¡No, señores accionistas, no hay que enviar tropas a fusilar! Hay que construir hogares dignos y darlos a la gente. No, no, ustedes no pueden fusilar a nadie por tomar la basura aunque la empresa recolectora sea de su propiedad.

Miren. No pueden lucrar con esto. Ni ustedes ni sus hijos. En especial el tuyo, sí, te lo digo a vos, R. Tu hijo es el más pelotudo de todos. Lo escuché en una entrevista que le hizo Alex Jones, dijo que Marte está más cerca del sol que La Tierra SA. Sí, así de pelotudo es tu hijo. No, no podés fusilarlo por eso. No te deprimás, viejo, si acá en Argentina tuvimos un presidente que afirmó haber leído todos los libros de Sócrates. ¿Qué? ¿tu hijo también dice que los leyó? No me sorprende. Sí, sí, ya sé que Peter Joseph dejó al desnudo sus planes. Sí, ya sé que querés fusilarlo por esto. ¡No, la medalla esa que te dieron no es un arma, tarado!

¡Bah! ¡Me frustré! Hagan lo que quieran. Ya los ayudé demasiado.

Sin ninguna atención y con mucho desprecio y deseos de una muerte dolorosa por sida, cáncer o sarna:

Diego Nieto | Maldito Lobo
Planeta Tierra, 16 de enero de 2010.
www.unamaldicion.com.ar